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Las
obras de hombres de genio se distinguen por su originalidad, su cuidado
y la profundidad con la que abordan una cuestión. El poema "Tupac
Amaru" a partir del que está compuesta esta cantata, contiene cinco
movimientos. El recitativo del principio sitúa el cuadro histórico
y anuncia el clima poético de la obra. Éste describe y se
lamenta por el sacrificio de Tupac Amaru, el último cacique indio
rebelde que se subleva contra el esclavismo español. La revuelta
comenzó en Tinta (Perú) el 4 de Noviembre de 1780 y concluye
con el suplicio de Tupac Amaru en Cuzco el 18 de Mayo de 1781.
El primero y segundo movimientos de la Cantata son piezas fúnebres
sobre la muerte del indio, sobre su inmensa solidez espiritual y sobre
la negra noche en que se hunde la América indígena. Los tres
siguientes poemas ensalzan en una llamada apasionada al nuevo hombre americano.
Yupanqui nos dice en la introducción: "José Gabriel Concordanki
quedó allí, como un cántaro roto entre las piedras",
por ello él es el símbolo, como tantas ruinas hechas, tantos
mitos, tanto sudor y tanta sangre del indio.
Atahualpa Yupanqui nos introduce en la actual problemática del nuevo
hombre americano que debe hacer la síntesis que conviene a sus gustos
y sus necesidades y crear, a partir de aquí, una cultura original
sin abandonar su estructura multiétnica y su gran espectro cultural
inicial.
En el último canto nos habla de la sangre derramada que tiñe
los cielos, la tierra y da color al grano de maíz. Así pues,
se debe marchar hacia las puertas del alba, para formar una nueva sociedad,
original y fuerte, donde las falsas opciones de la barbarie no tengan cabida. |